Como cada año desde 2010, la Sala Goya del Palacio de la Aljafería acogía una nueva edición del homenaje a las víctimas del holocausto y el horror nazi, de la mano de Amical de Mathausen y el Rolde de Estudios Aragoneses.
Al igual que en ocasiones anteriores en las que se ha invitado a la Fundación Rey Ardid en representación de las personas con discapacidad a causa de enfermedad mental, Espacio Visiones volvió a participar en este homenaje a través de aquello que mejor representa a sus usuarios: el arte en sus diversas expresiones.
Esta vez ha sido una emotiva composición audiovisual en la que artistas y profesionales de Espacio Visiones narran la vida del artista alemán y el proceso de creación de la exposición sobre Josef Grebing, mientras se van intercalando imágenes de obras del artista y de las realizadas en el centro.
Josef Grebing: EL LEGADO es la exposición que se puede visitar hasta el próximo 6 de febrero en Espacio Visiones. Esta muestra hace un repaso a la obra de Josef Grebing a través de las creaciones realizadas por los usuarios y en colaboración con los artistas Sergio Muro y Elisa Plana. Acrílico, pastel, rotulador o collage son algunas de las diversas técnicas aplicadas en las obras que componen esta exposición inspirada en la vida, obra y legado de Grebing. La imagen que identifica esta exposición, además, ha sido creada de forma conjunta por Sergio Muro, artista multidisciplinar y performer zaragozano y Sergio Royo, artista de Espacio Visiones
Grebing fue un artista internado el psiquiátrico de Heidelberg, donde se creó la Colección Prinzhorn, compuesta por obras de arte realizadas por enfermos mentales y que se considera precursora del arte bruto. Josef Grebing dejó un considerable legado, entre el que destaca un calendario de un siglo completo dibujado y decorado con sus característicos símbolos y su carta de colores abstractos, siempre presente en sus creaciones, entre otras obras caracterizadas por su necesidad de poner en orden una realidad que escaba a su control.
Los nazis quemaron más de 4.000 obras de la Colección Prinzhorn y exterminaron a multitud de personas con enfermedad mental de centros psiquiátricos en 1939. Aunque esto no impidió que la influencia artística de su legado perviviera, llegando a influir en máximos exponentes del surrealismo como Salvador Dalí, Pablo Picasso o Max Ernst.