Las bodas suelen ocupar un lugar preferente en la memoria de cualquier persona. Los recuerdos que suscitan, cuando se echa la vista atrás, evocan a un momento de felicidad y de celebración con los seres queridos. Y, aunque una boda sea un acontecimiento efímero, algunos de los objetos de este día pueden resistir al paso del tiempo y quedar como testigos del momento.
Desde las tradicionales invitaciones a los vestidos de los novios, hay varios elementos físicos que recordarán en el futuro ese día. Pero, centrándonos en uno de los más icónicos de las bodas, cabe preguntarse si es posible conservar un ramo de novia. La respuesta es que sí y en este artículo te contamos algunos métodos para hacerlo.
Trucos para preservar tu ramo de flores
Los ramos de novia están compuestos por flores frescas que, pasado un tiempo, se marchitan. De hecho, y para evitar que el ramo se estropee, es conveniente intervenir rápido. Por ello, no es mala idea dejarlo conservado en un lugar fresco el mismo día de la boda, una vez que ha cumplido con su cometido, y recuperarlo al día siguiente.
Aunque el mejor resultado siempre lo encontrarás de la mano de profesionales, como los de nuestra floristería en Zaragoza, aquí encontrarás las principales ideas para conservar un ramo de novia.
Proceso de liofilización
En este caso, sí será necesario que acudas a la mano experta, ya que el proceso de liofilización necesita máquinas concretas para llevarlo a cabo. Este método elimina el agua de las flores utilizando la congelación, de manera que evita que estas se arruguen. Además, otro de los efectos aparejados a esta práctica es que la intensidad de los colores aumenta.
Secado invertido
Colgar el ramo de flores boca abajo es uno de los métodos más habituales para conservarlo. Para ello, previamente habrá que dividir las flores en pequeños grupos y elegir un espacio oscuro y seco. Pasadas unas tres semanas ya se puede volver a montar el ramo, al que también se le puede rociar laca para que conserve su forma.
Gel de sílice
El gel de sílice es un producto de gran absorción, de forma que resulta idóneo para secar el ramo de novia. No obstante, a la hora de trabajar con él hay que mantener ciertas precauciones y acertar con el periodo de secado, ya que si es demasiado largo, quemará las flores y, si es demasiado corto, se estropearán. Para ello, primero se deben moler las bolas de sílice, crear una capa de un par de centímetros con el material obtenido en algún recipiente y colocar el ramo, que deberá permanecer ahí de dos a siete días.
Flores preservadas
Este tratamiento también se centra en deshidratar las flores. En concreto, sustituye su savia por una sustancia que, efectivamente, las preserva. Además, incorpora pigmentos orgánicos que potencian los colores y la forma. En la floristería de la Fundación Rey Ardid estamos especializados en esta técnica y podrás encontrar ramos, bouquets y centros preservados.
Encerado
El encerado utiliza la cera de parafina para conservar las flores a lo largo del tiempo. En concreto, consiste en introducirlas rápidamente, no más de dos segundos, en esta cera, que deberá estar a una temperatura de 150 grados. Tras ello, cada flor deberá dejarse encima de un papel pergamino unos cinco minutos. Y, en el caso de que los pétalos sean abundantes y densos, también puedes colocar las flores en una botella.
Y tú, ¿ya sabes cómo conservar el ramo de novia de tu boda? Ponte en contacto con nosotros y guarda este bonito recuerdo de un maravilloso día.